domingo, 23 de mayo de 2010

Estamos haciendo realidad el país que ellos soñaron.

"El Bicentenario hace el milagro de envolver en una misma bandera a tres generaciones: la de los jóvenes que hoy llenan las calles; la de los años setenta y la Generación de la Revolución de Mayo.
Miran desde América del Sur al mundo. Dicen “Nosotros” y reinventan nuevamente un pueblo. Ya no están solos. Ni esperan.
La Presidenta de los argentinos llora sobre el escenario.
La Patria cumple 200 años y a esa mujer le cuesta creer que ella la preside.
En un letrero Manuel Belgrano recuerda que “El miedo sólo sirve para perderlo todo”.
Y todos cantan y bailan. Este pueblo sabe ya de qué se trata...
Todo es emoción en la noche inaugural del Paseo del Bicentenario. Es un revoltijo en el alma de los argentinos...
Los que soñaron antes, vuelven a estar despiertos. Los malditos de la historia sonríen desde algún lado.
Jauretche, Manzi, Discepolín, Walsh, Oesterheld, Urondo, Cooke, Nicolino Loche y el Gordo Troilo, Valle y Vallese, integran la Junta Grande.
Las Madres y las Abuelas presiden el Cabildo abierto.
Esa es la Patria de todos...
No hay olvido. Hay memoria. No hay revanchas. Sólo es amor verdadero.
En este Mayo hay un perfume en el aire y es el anuncio que es tiempo de ir hasta las orillas y recoger todas las botellas que dejó en el mar aquella juventud que trajo a Perón y amó hasta las entrañas a Evita y el Che Guevara.
Arrojada al río una y treinta mil veces. Equivocada, perdida, emboscada en la cuadra del barrio o en el monte. Y en la cita con sus propios errores. Y con su tragedia. Estaqueada y muerta en Las Malvinas. Tanto joven. Tanta vida. Tan ultrajados como los antiguos padres de la Patria. Tan exiliados y asesinados como lo fueron ellos.
Tanta juventud para tanta sangre. Tanta sangre derramada para que Videla, Massera y Martínez de Hoz impusieran nuevamente el país del Centenario.
Esa generación que dio la vida por la Patria es la que dio una Presidenta a la Patria del Bicentenario.
“Tenía que ser una mujer”, diría el poeta Luís Sepúlveda...
Y una mujer es la que escribe: “La política no puede ni debe ser una mera ceremonia de cinismo e hipocresía”
Como si parafraseara en un trazo tan breve como fresco a Mariano Moreno en su Plan de Operaciones...
Es la historia más viva que nunca. Que corre como los ríos. Quizá por eso el Bicentenario se parece más a 1810 que al país dominado por el privilegio en 1910.
No es casual que así ocurra.
Por que en la génesis de Mayo está el horizonte de la nación que los próceres soñaban construir.
Y en este presente vuelven los deseos y los mismos sueños a gobernar.
Esta mirada latinoamericana es la misma de Tupac y de Belgrano, Castelli, Monteagudo, Artigas, San Martín y otros...
Allí está la continuidad del modelo de país que se vino abriendo paso desde el mismo origen de la patria.
La ley de Medios y la Asignación Universal por Hijo es a la democracia lo que la carta a Macri y la orden de bajar los cuadros de los genocidas es a la memoria histórica..."


(Jorge Giles)

No hay comentarios:

Publicar un comentario