jueves, 28 de mayo de 2015

El campeón del fútbol argentino, cayó en cuartos de la Copa Libertadores y quedó entre los 8 mejores de América

Racing igualó sin goles con Guaraní y se quedó afuera del torneo. La Academia jugó un tiempo con diez por expulsión de Saja.

El equipo de Cocca manejó el partido, tuvo la pelota y jugó siempre en campo rival, con Luciano Aued como el catalizador de las mejores acciones ofensivas de su equipo.

Pero esa gestación del ex Gimnasia y Esgrima La Plata no encontraba su correlato por los costados en Washington Camacho y Marcos Acuña, algo que trataban de suplir con sus proyecciones Iván Pillud y Germán Voboril.

Las llegadas de peligro se gestaban entonces con remates de media distancia, ya que tanto Gustavo Bou como Diego Milito estaban bien tomados por los defensores visitantes.

Las tres acciones que tuvo Racing en ese sentido estuvieron en los pies de Camacho, Milito y Aued, pero sus disparos fueron siempre bien obturados por el arquero Alfredo Aguilar.

Guaraní solamente tuvo cinco minutos de lucidez promediando la etapa y después todo siguió siendo de Racing, que seguía buscando la imperiosa ventaja que lo pusiera en un plano de igualdad para seguir peleando por la clasificación.

Solamente un error parecía el camino para que Racing se complicara en la búsqueda de ese objetivo, y eso fue precisamente lo que sucedió cuando apenas restaba un minuto para terminar le etapa inicial.

Leandro Grimi respetó la consigna de jugar siempre y no revolear nunca la pelota pero se quedó corto, obligó al arquero Sebastián Saja a salir "in extremis" y cometer una infracción de último hombre que obligó al árbitro uruguayo Andrés Cunha no solamente a sancionar el pertinente penal sino también a expulsarlo.

La máxima tensión inundó y paralizó al colmado estadio académico, ya que un gol de los paraguayos obligaba a Racing a convertir tres para pasar.

Fue entonces cuando Diego Cocca, decidió sacar al amonestado Marcos Acuña para que en su lugar ingresara el arquero suplente Nelson Ibáñez, que inmediatamente iba a vestirse de héroe porque le contendría el tiro penal a Julián Benítez.

Eso estimuló a Racing y su gente de cara al segundo tiempo y paradójicamente impactó en el ánimo de los guaraníes, aún cuando tenían para jugar 45 minutos con un hombre y un gol más a su favor.

Y así fue como de arranque nomás el conjunto de Avellaneda salió a presionar a su rival aún en inferioridad numérica y se colgó del área paraguaya en pos de derribar su inquebrantable resistencia.

Pero no esperó mucho Cocca para empezar a mover el expediente, apenas 10 minutos, y entonces realizó una variante imprescindible, sacando a Camacho y poniendo en su lugar a otro punta como Brian Fernández.

De allí en adelante todo fue esfuerzo e ir hacia adelante para Racing, prodigándose del medio hacia atrás para no sufrir con cualquier intento de contraataque de Guaraní.

Y cuando esto no era posible, como por ejemplo a los 20 minutos con una buena acción individual del delantero paraguayo Federico Santander, entonces aparecían las manos salvadoras de Ibáñez para obturar el peligro.

La carga emotiva y el desgaste físico sufrido el domingo anterior en el clásico con Independiente, sumados a los 55 minutos jugados también con 10 hombres en la ida de la semana pasada en Paraguay, no parecían hacer mella sin embargo en la decena de futbolistas racinguistas, ni siquiera en Ibáñez, que seguía resolviendo con mucho timming cada posibilidad de gol paraguaya pese a su prolongada inactividad como suplente de Saja.

Pero el ingreso del argentino Eduardo Filippini en el conjunto visitante le dio el aire que necesitaba para salir del asedio y otorgarle una tenencia de pelota que no había tenido a lo largo de todo lo jugado anteriormente.

Y así se consumieron los últimos minutos y con ellos la ilusión de Racing por pasar a las semifinales de la Libertadores.

Pese al mal trago, una ovación despidió a los jugadores del actual campeón del fútbol argentino.



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